Explicaremos brevemente las diferencias para que este tópico no genere dudas en la elección del acabado de nuestro armario.
Melamina: la melamina es un tablero de aglomerado de partículas recubierto de una película decorativa que imita a la madera que está impregnada de resinas melamínicas. Este tipo de acabado carece de poros es duro, muy resitente, practicamente no le afectan las diferencias de temperatura.
Chapa de madera natural: este acabado es también un tablero de aglomerado de partículas, pero recubierto de una “chapa“ de madera natural que le confiere exactamente el mismo aspecto que la madera maciza. Siendo su uso más ecológico, económico y sin los problemas de afección de cambios de temperatua de la madera maciza.
Madera maciza: este es el acabado de la madera del árbol, secada cortada y cepillada. Y por la escasez de su producción comparada con los otros acabados, es la mas costosa.
De los tres acabados el más recomendable para su armario, ya sea de puertas abatibles o correderas, es el acabado en melamina por su resistencia al paso del tiempo y la fricción de los elementos en movimiento como las propias puertas del armario, cajones del interior etc. Recomendada para armarios de dormitorios juveniles o de armarios de entrada o pasillo. Pero con sensación menos vistosa que la madera.
Para la sensación decorativa o estética de la misma madera se recomienda la chapa de madera natural. Un poco más costosa que la melamina pero con las propiedades de resistencia apropiadas para su armario o vestidor. Aconsejable para salón o dormitorios en los que el armario no sufre un desgaste agresivo.
La madera maciza no es aconsejable como acabado para un armario, por su elevado precio y por su poca resistencia al uso entre otras causas.
Con estos consejos podrá tomar la decisión acertada a la hora de elegir el acabado de su frente de armario, interior o vestidor a medida dependiendo del presupuesto del que se dispone, del acabado que queramos y del uso que demos al armario.
http://www.armariosempotrados.net/
Los zapatos requieren un lugar donde estén bien ordenados, preservados del polvo y sin amontonarse. Así, además de escogerlos cómodamente, les evitaremos dobleces y arrugas, prolongando su vida útil. Guardarlos en un armario mixto junto con las camisas, los trajes y los jerseys resulta inadecuado, porque la ropa acaba cogiendo olor. Es mucho mejor reservarles un lugar exclusivo. Os vamos a contar cómo hacer un armario de zapatos.
Primeras apreciaciones
Ante todo debemos saber que el calzado, sobre todo el femenino, tiene el centro de gravedad muy retrasado, cerca del tacón, cosa que puede comprenderse fácilmente observando un zapato de perfil.Cualquier soporte deberá tener una marcada inclinación hacia delante, porque si estuviera nivelado muchos zapatos caerían hacia atrás. Los soportes inclinados, además, acortan el espacio necesario para nuestro mueble.
Hemos escogido para los apoyos el tubo que se utiliza como barra para las cortinas ligeras, un tubo de 7 mm que se corta fácilmente con el cortatubos.
Empezaremos decidiendo qué parte de la altura total vamos a emplear. Dejaremos el suelo libre de soportes hasta unos 50 centímetros de altura, para guardar las botas grandes, la caja de los cepillos, y otros accesorios.
Manos a la obra
Las barras se afirmarán a la pared con unos sencillos ‘vasos’ de fondo enroscable.
Medimos el armario, para saber cuántos pisos de zapatos caben. Las hileras que montaremos son triples, separadas de la “planta” siguiente unos 25 centímetros. Esta medida es flexible, por ejemplo en las filas inferiores conviene mayor separación, por comodidad.
Ya sabemos el número de pisos que tendrá nuestro parking. Ahora lo multiplicamos por el ancho del armario, y triplicamos el resultado, dado que cada nivel llevará tres barras. Así obtenemos cuántos metros de barra necesitamos.
En las ferreterías venden la barra de 7 mm en medidas diferentes, desde dos a seis metros. Escogeremos la medida que permita el máximo aprovechamiento, según el ancho de nuestro armario.
Es decir, si nuestro armario (como el de la foto) mide 130 centímetros de ancho, nuestra barra es la de 4 metros: podremos sacar tres piezas de cada una, desperdiciando sólo 10 centímetros del largo total. Una proporción muy razonable. El bricolega debe imitar a los profesionales, que ajustan los cálculos para comprar lo preciso.
Finalmente hemos comprado siete barras de 4 metros, una por cada ‘planta’. Las fijaciones que pondremos serán tirafondos de 35 mm con tacos del 6, más que suficiente en un tabique sano.
Paso a paso
Nuestra labor empieza marcando en la pared las alturas aproximadas de cada nivel, según la barra exterior. Poniendo un zapato ‘en estado de reposo’ a la distancia que permita cerrar la puerta, hacemos la marca. Taladramos, ponemos el taco, luego el tirafondos con la base, y presentamos la barra.
Con un nivel encima, marcamos la otra pared. Dada la profundidad del armario (unos 50 cm) las tres barras de cada planta irán separadas 15 cm, y cada una estará 8 cm más arriba que la anterior. Con una falsa escuadra fijamos el ángulo a partir de la primera, y el resto es muy sencillo.
Las paredes de un armario son algo irregulares, pero no hay problema: la pieza que sujeta las barras tolera pequeñas diferencias. Conviene medir el ancho del armario en varios sitios, y sacar una media.
Una vez puesta la primera planta, ejecutamos fácilmente las restantes.
El resultado: un armario para zapatos económico, y que al ser de tres barras permite varias posiciones, facilitando un gran ‘aforo’.
Una de las principales ventajas de disponer de armarios de puertas correderas estriba en que se puede contar con más espacio en las estancias que los albergan, debido a que no es preciso dejar un espacio para permitir la apertura de los mismos.
Sin embargo, si el fondo no es amplio, esta forma de apertura no suele ser una buena solución para los roperos en los que se vayan a guardar camisas y otras prendas colgadas en perchas. Lo que ocurre es que cuando se abren las puertas correderas sus hojas se superponen. Este mecanismo ayuda a ahorrar espacio, pero si la hoja se tropieza con cualquier prenda suele llevársela consigo. Esto sucede con frecuencia con las mangas de las camisas, que pueden acabar introduciéndose entre las dos puertas correderas.
Este pequeño incidente puede provocar, por ejemplo, que una manga de una camisa se coloque en medio de otras prendas que se quieran sacar del armario y que ésta se arrugue, debido al continuo movimiento y al encontrarse entre las dos puertas.
Para evitarlo se debe tratar de adquirir un armario un poco más ancho, lo que no siempre es factible, o bien colgar las camisas en barras perpendiculares a las puertas o que permitan girar ligeramente el enganche con el que se sujetan a la barra, de forma que las puertas no atrapen las prendas cuando se abran.
Existen también en el mercado unas perchas especiales, muy utilizadas en los hoteles para evitar que se roben, que se componen de un aro que rodea la barra de la que se cuelgan las prendas, y que tienen un colgante al que se une el resto de la percha. De este modo se puede descolgar la ropa fácilmente, y puede colocarse tanto de lado como de frente para evitar que se enganche entre las puertas correderas del armario..
Un armario, es un mueble cerrado por medio de puertas, en cuya distribución interior puede haber estantes, colgadores para perchas y cajones, ideado para guardar cosas. Las puertas pueden ser de distintos tipos, ya sean puertas abatibles, puertas deslizantes, puertas correderas de armarios, puertas plegables y puertas plegables tipo pvc.
Su elección está ligada a la zona donde se encuentre el armario, siendo las deslizantes las más adecuadas para zonas de paso o con poco espacio para abrir puertas, ya que ahorran mucho espacio. Las plegables a su vez, son útiles cuando la zona tiene acceso reducido.
El armario empotrado es un mueble propio de cualquier estancia de la casa, adecuando su forma y dimensiones al uso al que va destinado. La palabra procede del latín armarĭum, lugar donde se guardan artefactos, o arma. A su vez, arma procede de ars, arte u oficio, y denomina cualquier conjunto de objetos resultado de un arte u oficio. La evolución posterior de la palabra puede llevar a confusión.
El armario empotrado es el que únicamente tiene visible su parte frontal, estando el resto unido por obra a las paredes o tabiques de la estancia en que se ubica. Está perfectamente integrado en la estancia visualmente y ahorra espacio en la habitación. Los armarios empotrados son menos comunes en Europa que en Norteamérica; así hay mayor uso de vestidores o de armarios individuales en Europa. En Madrid es un tipo de mueble con una alta frecuencia de uso.
Los espacios habilitados como vestidores suelen estar revestidos de armarios sin puertas y espacios más amplios que los armarios tradicionales. También es frecuente la presencia de espejos, generalmente de cuerpo entero, para poder probarse las distintas combinaciones de ropa y apreciar los resultados.
Los armarios empotrados pueden construirse a medida aprovechando huecos en la propia arquitectura de la casa o en zonas donde sea necesario. Es muy importante forrarlos y revestirlos con los materiales adecuados para aislarlos y asegurarse de que la humedad o el polvo no lleguen a ponerse en contacto con las prendas de ropa.
Lo primero es saber que calidades queremos para el interior del armario. Lo podemos hacer de madera maciza, de aglomerado chapado o de aglomerado plastificado. Hoy en día las imitaciones plásticas de madera son casi perfectas.
Crear un espacio superior que sirva de maletero es algo totalmente recomendable e imprescindible si los techos son altos. El hueco que quede como verdadero armario no debe tener nunca una altura inferior a 180 cm, ni ser mucho más alto para poder alcanzar perfectamente la ropa colgada. En este maletero suele guardarse en cajas la ropa de temporada, para evitar que ocupe espacio en el armario. Las cajas deberán ser igualmente de materiales aislantes que mantengan la ropa a salvo de insectos, humedades, polvo y malos olores.
Los podemos encontrar en el salón, en el dormitorio principal, en el de invitados, en el cuarto de los niños, en el baño, en el despacho y cómo no, en la cocina.
Seguro que no habías caído en la cuenta de que este tipo de armarios están tan integrados en tu hogar. Por ejemplo, en los dormitorios infantiles o principales los podemos encontrar realizando composiciones conocidas como puentes. Son muy útiles porque tienen una gran capacidad de almacenaje. Por ello debes saber cómo instalarlos por ti mismo ya que llegado el caso, podrás ahorrarte un buen dinero.
Lo primero que debes hacer es despejar la zona de trabajo de aquellos objetos que puedan interferir en la tarea. Una vez realizado este paso previo, coloca el armario y las herramientas que necesitarás a mano y así poder colgar el armario de manera fácil.
A la hora de elegir un armario se presentan varias opciones. Es el momento de mirar el espacio del que dispones, el tipo de ropa que pretendes guardar en él, el estilo decorativo que prefieres e incluso el presupuesto para los materiales y formas. Cada caso es un mundo y cada persona tiene sus preferencias estéticas, pero si hay una opción capaz de imponerse por goleada cuando nos planteamos renovar o crear una estancia, esa es los armarios de diseño.
Los armarios de diseño, como su propio nombre indica, están diseñados en exclusiva para una estancia o espacio concreto. Son los propios profesionales los que lo hacen a la medida y forma elegida. Pueden ser armarios empotrados o por piezas, puede ser del material que mejor convenga, se adaptan a la perfección al espacio con el que cuentas y aprovechan el hueco exacto que elijas en tu casa, ya sea abuhardillado, en esquina, grande o pequeño. Un armario de diseño puede convertir una zona que hasta el momento era inútil en un cómodo espacio de almacenaje. Los materiales y tamaños dependerán del contexto donde los ubiques. Quizá un mueble zapatero, un pequeño armario empotrado, un almacenaje de jardín… Tú eliges según tus necesidades, pero tu armario de diseño siempre será un aliado incomparable a otros armarios y frentes de armario portátiles o pre construidos.
Un armario de diseño empotrado, a su vez, ofrece todas las ventajas de un armario empotrado, pues que se integra en la habitación y ofrece un espacio incomparable para almacenar y proteger tus prendas y accesorios. El frente de armario de tu armario empotrado, además, puede ser una solución decorativa que no esperabas, debido a la gran variedad de diseños y materiales que ofrece el mercado de hoy en día. Tu ropa a salvo y tu decoración reforzada, todo gracias a una misma pieza. Poner un armario de diseño en tu casa es ponerle un toque distintivo a tu casa y satisfacer tus necesidades a la perfección de una forma sencilla y eficaz.
La pelota está en tu tejado, o mejor dicho, en tu armario. Nosotros te hemos contado las ventajas de los armarios de diseño, ahora la tarea de valorar y comparar para elegir un mueble tan importante como es tu armario empotrado o no, visto o con frente de armario, es tuya. Tu vida, tu ropa, tu armario. Y estamos seguros de que la decisión será la acertada. Y si no, siempre nos puedes releer, porque (entre tú y yo), un armario es para siempre.
¿Quién no ha soñado alguna vez con tener un impresionante vestidor con espacio para todo? Aunque no dispongas de una habitación extra, ahora puedes hacer realidad ese sueño creando un armario a tu medida.Te mostramos cómo elegirlo, qué debe incluir, y qué elementos son imprescindibles según cada necesidad. ¡Aprende a elegir armario!
Diseño. Si quieres poner en orden tu ropa, zapatos y complementos, nada mejor que diseñar un armario a tu medida, personalizándolo en función de tu tipo de ropa y la estética de la estancia. Lo pongas donde lo pongas, debe tener suficiente espacio alrededor para acceder con comodidad, y al menos 60 centímetros de fondo.
Ubicación. El mejor lugar para instalar el armario es el dormitorio, aunque actualmente cualquier rincón difícil, espacio desaprovechado o pasillo se puede convertir en un bonito ropero.
Distribución. Es más práctico dividir el armario en dos alturas, porque multiplicamos su capacidad por dos y tenemos un hueco superior para guardar, por ejemplo, camisas y chaquetas, mientras que el inferior puede servir para faldas y pantalones. En cualquier caso, reserva un hueco sin dividir para almacenar prendas largas, como los abrigos.
Altura. Si tu armario es muy alto, no tienes por qué desaprovechar la parte superior. Utiliza barras hidráulicas, que son extraíbles y se pueden instalar a distintas alturas para facilitar el acceso a las prendas. Si tu armario tiene poca profundidad pon barras transversales, y si tienes espacio ubícalas en paralelo.
Baldas. En tu armario también necesitarás baldas para colocar jerséis, camisetas y otras prendas que se guardan dobladas. Cuando diseñes tu armario, piensa que es mucho más práctico instalar más estantes que apilar grandes torres de ropa, aunque pienses que las baldas van a quedar demasiado juntas.
Zapatero. El zapatero es una de las partes más importantes del armario. Es fundamental que en el tuyo reserves un espacio inferior grande para instalar un buen zapatero. La altura ideal para los huecos de cada zapato está entre los 15 y 20 centímetros, y 40 centímetros para los de las botas. Si tienes muchos pares, una buena idea es colocar bandejas extraíbles, ya que ofrecen mayor capacidad en menos espacio.
Cajones. A la hora de elegir los cajones, es preferible que instales guías metálicas para facilitar su extracción. Y piensa muy bien qué vas a guardar en cada uno, porque no tiene sentido utilizar un cajón muy profundo para guardar complementos como cinturones, collares o pañuelos.
Profundidad. Los cajones destinados a almacenar, por ejemplo, ropa interior, pijamas, bufandas o prendas para hacer deporte necesitarán una mayor profundidad. Pero también necesitarás cajones con poco fondo para organizar tus complementos más pequeños, como cinturones o corbatas.
Tamaño. Si tu armario es de tamaño reducido, quizás debas prescindir de los cajones poco profundos. Instala en su lugar barras extraíbles, pues ofrecen más espacio para colgar las prendas y no ocupan nada. En este caso, bastará con que tengas dos o tres cajones con buena profundidad.
Iluminación. Una buena iluminación es imprescindible para ver bien lo que guardas en el armario y acceder a todos los rincones. Elígela en función del espacio que tienes, de la iluminación de la estancia y de la existencia de espejos. También es buena idea contar con alguna luz interior que alumbre las zonas menos visibles.
Los expertos aconsejan luz blanca para el interior del armario, pues es la mejor a la hora de elegir la ropa y ver los colores de forma adecuada. Pero en el frontal del armario es preferible que instales una iluminación cálida. Una opción muy cómoda es instalar un punto de luz frente a cada módulo del armario, y es mejor si son luces halógenas porque no alteran los colores.
Acabados. En cuanto a los acabados, hay mucho dónde elegir. Dispones de una amplia gama de acabados tanto en melaminas como maderas barnizadas y lacados. Combinación de líneas insertadas en paneles, cristales lacados, espejos, melaminas de colores, maderas barnizadas, pantografiados e incluso motivos fotográficos.
Detalles. Si no tienes mucho espacio, utiliza puertas correderas que no ocupen nada y aprovecha uno de los laterales del armario para colocar un espejo alto. Si además sitúas un punto de luz justo encima y una pequeña alfombra a los pies, tendrás un rincón perfecto para vestirte con total comodidad.
Espacio. Si tienes un dormitorio muy grande o quieres situar tu armario en una habitación amplia, puedes utilizarlo como separador para crear dos espacios. Así tendrás un hueco algo más discreto que podrás utilizar como vestidor. Si no tienes casi sitio, siempre puedes recurrir a una cama elevada que te deje un buen espacio libre en la parte inferior.
Los frentes de puertas correderas son la mejor opción para cerrar un armario empotrado. Sus ventajas son que los puede construir y/o instalar cualquier aficionado y que no ocupan espacio al abrir las puertas.
Lo primero que debemos hacer es medir bien el hueco. Ya se ha dicho en el apartado MEDIR, que debemos tomar varias medidas del ancho y sobre todo en este caso del alto. Es importante que no haya grandes desniveles en techo y suelo, y si los hay deberemos nivelar con carpintería u obra. Una vez tenemos las medidas viene la gran pregunta: ¿Lo construyo yo mismo o lo encargo hecho?
La construcción de un frente de armario no es tan complicada como puede parecer a simple vista, y con un poco de habilidad nos quedará un frente incluso mejor que comprado. Las ventajas de hacerlo uno mismo son el ahorro económico y el poder hacerlo exactamente a nuestro gusto.
Los frentes deslizantes constan de tres partes: Las puertas (tableros), los herrajes de las puertas (rodamientos y guiadores) y los raíles (de techo y suelo). Una vez medido el hueco, lo primero es encargar los tableros, teniendo en cuenta que la altura de éstos será de 6 a 12 mm inferior a la altura mínima del hueco, que el ancho no deberá sobrepasar de 120 cm, y el grueso deberá ser de 16 mm como mínimo. El número de puertas y el ancho de cada unas se calculará teniendo en cuenta que deben solapar entre ellas unos 2 cm. El acabado depende del gusto personal, y podemos elegir un tablero macizo, un aglomerado chapado, un aglomerado plastificado o un aglomerado sin cubrir al que posteriormente podremos recubrir con un acabado a nuestro gusto (espejo, friso de madera, imitación mallorquina, etc.). El remate de los tableros lo podemos hacer con molduras para dar más elegancia a nuestro frente. Si elegimos esto último, deberemos tenerlo en cuenta para descontar el grueso de éstas de la medida del tablero.
Una vez elegidos los tableros compraremos los herrajes necesarios. Aquí vamos a estudiar el montaje para un sistema Roll 52 (aguanta 52 Kg. por puerta) de la firma KLEIN. La calidad es óptima y el montaje muy sencillo. Los elementos de que consta son los siguientes:
- perfil superior
- perfil inferior
- guiadores superiores
- rodamientos inferiores.
Debemos instalar dos raíles o perfiles superiores y dos inferiores de largo igual al ancho del hueco, y dos guiadores y dos rodamientos por puerta. Los perfiles se fijan con tacos y tornillos si el hueco es de obra, o con tirafondos directamente si es de madera. El sistema viene con unas claras instrucciones para montar los guiadores y los rodamientos de cada puerta, y también para saber la distancia entre las guías. Tan sólo es necesario tener un metro, un lápiz, un taladro y un destornillador. El frente quedará como indica la siguiente figura:
La instalación de un frente de puertas correderas es sencillísima. Los pasos a seguir son los siguientes:
1.- FIJACIÓN DE LOS RAÍLES SUPERIORES. Primero fijaremos los raíles superiores paralelamente a la pared del fondo (si el hueco es rectangular en planta) y a la distancia deseada (recomendable entre 50 y 60 cm). La fijación se realiza con tacos y tornillos (obra) o tirafondos (madera). Los raíles superiores están separados entre sí una distancia recomendada por el fabricante que depende del grueso de las puertas.
2.- MEDICIÓN DE LA VERTICALIDAD DE LAS PUERTAS. Una vez fijadas los raíles superiores, colocaremos el inferior de atrás en el suelo sin fijarlo todavía, y seguidamente pondremos una de las puertas del frente, introduciéndola en el rail superior de atrás y dejándola descansar sobre el inferior. Con un nivel mediremos que la puerta este totalmente vertical en los dos extremos del frente moviendo para ello el rail inferior hacia delante ó hacia atrás hasta conseguirlo.
3.- FIJACIÓN DE LOS RAÍLES INFERIORES E INSTALACIÓN FINAL. Cuando la puerta esté a nivel a lo largo de todo el frente, marcaremos con un lápiz los puntos en donde debemos taladrar para la fijación del rail inferior. Desmontaremos la puerta y fijaremos el rail al suelo, para finalmente colocar la puerta en su lugar definitivo. El otro rail inferior la fijaremos paralelamente al anterior a la distancia recomendada por el fabricante. Por último, comprobaremos que las puertas ajustan perfectamente a las paredes o cercos de los lados. Si no ajustaran, deberemos regular los rodamientos hasta conseguirlo.
Si se compra el frente hecho los dos raíles superiores suelen estar hechas de un mismo perfil y también los dos inferiores, por lo que la instalación se simplifica. Esto es debido a que el grosor de las puertas es siempre el mismo independientemente del modelo elegido. Por tanto valen las explicaciones anteriores, pero el montaje es bastante más sencillo, al instalar solo un rail (doble) superior y un solo rail (doble) inferior. La siguiente foto muestra las características de los frentes hechos que vende BRICO-TODO.
Sistema de frentes de armario FACTO
Instalación de un frente en un techo abuhardillado
Lo único que hay que hacer en este caso es fijar en la zona donde van a ir las guías superiores un listón cortado longitudinalmente de forma que su sección sea triangular y proporcione una superficie de apoyo a las guías que sea paralela al suelo. Esta superficie debe tener un ancho no inferior a 8 cm. También se puede hacer una estructura a base de listones para conseguir esa superficie paralela al suelo.
Un espejo en un dormitorio es tan imprescindible como la misma cama. Y de la misma forma, a no ser que tengamos un vestidor aparte del dormitorio, necesitamos también un armario. Muchas veces, espejo y armario se unen, y aparecen los armarios con espejo incorporado, que convierten una pieza de mobiliario útil, en además un elemento práctico.
Si además de prácticos, los armarios con espejo, o más de un espejo, son tan bonitos como los que he encontrado en Voltan, estos se convierten en una pieza también decorativa y que puede marcar estilo en el dormitorio.
Además de que los espejos engañan a la vista, y con ellos podemos hacer que una habitación pequeña parezca más grande, también nos ayudan a comprobar nuestra imagen personal antes de empezar el día, o para salir de casa.
Por eso son tan propios los espejos en un armario. Hay armarios que llevan espejos en la parte exterior de sus puertas, y hay armarios con espejos interiores, igualmente prácticos.
Los armarios que hoy os muestro son los armarios con espejos NIDO de Voltan. Son armarios de diseño simple, armarios lineales y minimalistas, con puertas correderas y con distintos accesorios y acabados.
Pero lo que marca y llama la atención de estos preciosos y elegantes armarios, son sus espejos.
Los espejos de los armarios NIDO de Voltan son redondos, una forma que resta sobre las líneas rectas y simples de los armarios, y que provocan que sea difícil apartar la mirada de ellos.
Un gran espejo en una de las puertas junto con dos más pequeños en otra, o tres espejos del mismo tamaño decorando solo una de las puertas de estos armarios NIDO, son algunas de las diferentes propuestas que nos hace la marca para un armario con espejos.
Es por eso que estos armarios con espejos pueden tener un diseño tan puro y simple. Podéis notar que estos armarios NIDO no tienen absolutamente ningún otro tipo de ornamentación que puedan romper su imagen limpia, minimalista y lineal.
Sí, no digo que quizá estos espejos redondos no son más útiles que unos sencillos espejos rectangulares cubriendo la totalidad de la puerta de cualquier armario. Pero lo que no se puede negar es que los armarios NIDO y sus espejos redondos, tienen mucho más estilo y un valor decorativo que no se encuentra en espejos simples.
Las posibilidades para montar el interior de un armario son ilimitadas y dependen del gusto personal y de las necesidades de cada persona. La complicación también varía según como lo hagamos. Es muy conveniente leer primero el apartado de ensamble de tableros.
CALIDADES
Lo primero es saber que calidades queremos para el interior del armario. Lo podemos hacer de madera maciza, de aglomerado chapado o de aglomerado plastificado. Nuestro consejo es sin duda el aglomerado plastificado, por facilidad de acabado (no hay que barnizar), por precio y por ser mucho más práctico en cuanto a mantenimiento y limpieza (se limpia con un paño humedecido). Hoy en día las imitaciones plásticas de madera son casi perfectas. Además, los tableros se pueden cantear con bizcocho (ver canteado de tableros), lo que le dará un aspecto mucho más profesional.
MALETERO
Crear un espacio superior que sirva de maletero es algo totalmente recomendable e imprescindible si los techos son altos. El hueco que quede como verdadero armario no debe tener nunca una altura inferior a 180 cm, ni ser mucho más alto para poder alcanzar perfectamente la ropa colgada. Para sujetar la balda (tablero de 19 mm) del maletero, existen varias opciones:
- Si el armario no va forrado. Lo mejor es atornillar un listón a las paredes y al fondo a la altura deseada. Este listón existe a juego con la madera y servirá de soporte para la balda.
- Si el armario va forrado. Se puede forrar el armario primero y después sujetar la balda del maletero de la forma descrita anteriormente o con metopas atornilladas al forro. También podemos hacer el forrado incluyendo el maletero, y aunque es mejor estéticamente (no se ve ningún soporte para la balda), es bastante más complicado. Por último, también podemos hacer maletero metiendo módulos de baldas a medida, siendo quizás la forma más recomendable. Todo esto lo veremos a continuación.
FORRADO
Podemos forrar las paredes con algún material para este fin. El forrado tiene como ventaja la limpieza, la estética y la facilidad que aporta para la fijación de los restantes elementos (si forramos con tablero). Como inconveniente, que es lo más difícil de hacer para un aficionado. El mayor problema es medir bien. Debido a las irregularidades de la inmensa mayoría de las paredes, medir bien es difícil, y no será extraño que tengamos que repasar algunos tableros antes de la instalación definitiva. Si decidimos forrarlo de imitación madera, debemos utilizar tablero plastificado de 10 mm para que las irregularidades de las paredes no afecten y el armario quede perfectamente cuadrado. Es aconsejable poner los laterales de tablero plastificado de 19 mm para poder atornillar en ellos sin problemas los soportes de las barras de colgar y las metopas de sujeción de baldas. Los tableros podemos fijarlos a la pared con masilla de fijación, excepto si las paredes están muy irregulares, en cuyo caso es mejor fijarlos con espuma de poliuretano, ya que ésta se expande y rellena los huecos entre el tablero y la pared. Si las paredes estuvieran totalmente lisas y rectas también podríamos forrarlo con tablex plastificado o paneles especiales de revestimiento, pegándolos directamente a la pared con masilla de fijación. Pero en este caso los soportes de la barra de colgar y la sujeción de las baldas deben fijarse con taco a la pared.
Si las juntas entre tableros de paredes, techos y suelos no quedan perfectas (cosa muy probable pues el medir exactamente es muy difícil), siempre se pueden rematar con junquillos o con molduras de media caña, pegadas o clavadas.
Dependiendo de las medidas del hueco el forrado con tablero lo haremos de una una de las siguientes maneras, ya que los tableros vienen en medida máxima de 244 x 122 cm.
1.- FORRADO SIN MALETERO. Podemos forrar primero el armario y después sujetar la balda del maletero con listones a juego atornillados al forro. El único requisito es que la altura del armario no supere 244 cm.
- Si el ancho del armario es de 122 cm o menos, la pared del fondo se podrá forrar de una sola pieza y solo tendremos que armar una U (vista en planta) con tres tableros e introducirla directamente en el armario. También podemos forrar el suelo y/o el techo. Debemos cantear o pegar una moldura (bizcocho) a todos los frentes vistos. La siguiente figura aclarará conceptos:
- Si el ancho del armario tiene entre 122 y 244 cm, o el hueco de las puertas es menor que el hueco interior, habrá que construir el forro en dos piezas (dos L vistas en planta) uniéndolas ya dentro del armario, utilizando para ello un tapajuntas en forma de T o H en la unión de los tableros del fondo.
- Si el ancho del armario es mayor de 244 cm habrá que hacerlo en tres o más piezas y unir los tableros del fondo con tapajuntas en forma de T ó de H tal como muestra la siguiente figura.
2.- FORRADO CON MALETERO. Si queremos que el maletero vaya sujeto sobre el forro del armario (el maletero se sujeta sin ningún soporte a la vista), o el armario tiene más de 244 cm de altura, el forrado se hará en dos partes tal como se muestra en la siguiente figura:
El problema cuando el armario tiene más de 244 cm de ancho, es que la balda del maletero no puede ser de una pieza. Entonces debemos hacer una división vertical que encaje en la unión de los tableros del fondo y que sirva de apoyo a los dos tableros del maletero. Esta división conviene que coincida con el solape de las puertas en frentes deslizantes o con la unión de éstas en frentes abatibles.
Otra posibilidad es atornillar la balda del maletero y/o la división central desde detrás del forrado (fondo y laterales) con tornillos de ensamble.
3.- FORRADO CON MÓDULOS HECHOS. Otra forma más sencilla (y recomendable para aficionados) de forrar nuestro armario es encajando en él unos módulos hechos (con o sin baldas) que tengan trasera. Esto se puede apreciar en la siguiente foto en la que vemos que el interior se ha hecho encajando un módulo ancho con una balda interior (maletero) en el lado izquierdo, y un módulo estrecho con tres baldas interiores en el lado derecho. Después se ha metido una cajonera a la izquierda y otra a la derecha con zapatero debajo.
Cuando el armario mide hasta 2,40 m de altura no hay problema, ya que se pueden hacer los módulos de esa altura. Si la altura fuese mayor, deberán hacerse módulos independientes para el armario propiamente dicho y para el maletero.
Otra forma de hacerlo sería, por ejemplo, poniendo la cajonera en un lado, y sobre ella un módulo con una balda (maletero). Dentro del módulo y debajo de la balda pondríamos la barra de colgar. En el otro podríamos poner un zapatero y otro módulo de baldas encima de él.
CAJONERAS
La elección de las cajoneras dependerá de nuestro gusto y necesidades, pero hay varias cosas a tener en cuenta:
- El tipo de cajón (media luna, góndola, cerrado o postformado) es una cuestión meramente estética, aunque la tendencia es hacia el cajón postformado, ya que tiene la ventaja del cerrado (no puede entrar polvo), pero no su inconveniente (ocupa mayor espacio por la necesidad de un tirador para abrirlo).
- El zócalo de la cajonera debe ser lo suficientemente alto para que el cajón más bajo abra sin tropezar en las guías o cerco de las puertas del armario.
- Es recomendable que la altura del cajón sea de al menos 15 cm para que quepa la ropa holgadamente.
- El nº de cajones (= altura) dependerá de la altura a la que esté colocada la balda del maletero, para que la ropa cuelgue desde la barra sin llegar a tocar la cajonera. Lo más normal es poner cajoneras de 55 a 75 cm de altura, que se corresponden con 3-4 cajones. Pero no hay inconveniente en ponerla de más o menos cajones según nuestras necesidades.
- Es muy recomendable que tenga guías metálicas para que el cajón abra y cierre con suavidad.
- Hay que tener muy en cuenta que los cajones de las cajoneras y/o los trampones de los zapateros se puedan abrir perfectamente (sin tropezar con las puertas).
Si quiere conocer modelos y precios de cajoneras a medida vaya a la sección productos o pinche aquí.
ZAPATEROS
Es muy recomendable tener algún zapatero para tener bien organizados todos los zapatos. Existen zapateros abatibles y de corredera. El zapatero puede ir dentro o fuera del armario. Si va dentro debe tener en cuenta la altura del zócalo, igual que en las cajoneras. Si quiere conocer modelos y precios de zapateros a medida vaya a la sección productos o pinche aquí.
PANTALONEROS
Los pantaloneros son de más reciente aparición y suponen un gran avance en la organización de armarios, pues son muy cómodos al permitirnos tener los pantalones bien doblados y perfectamente accesibles. Si quiere conocer modelos y precios de pantaloneros a medida vaya a la sección productos o pinche aquí.
MÓDULOS DE BALDAS
Los módulos de baldas permiten muchas combinaciones y son ideales para hacer interiores de armario, ya que las baldas son totalmente regulables al llevar cremalleras en los laterales. Es un elemento muy aconsejable pues simplifica mucho el trabajo y, como ya hemos visto, puede evitar el forrado del armario si se instalan con trasera. De todas formas no hay inconveniente en poner módulos sin trasera si no queremos que el fondo esté forrado.
Todos los módulos deben unirse entre sí y con los demás elementos (cajoneras, etc) con tirafondos una vez estén perfectamente enrasados, para dar consistencia al interior y que no se muevan.
Los módulos podemos construirlos nosotros mismos (vea los consejos sobre canteado y ensamble de tableros) o comprarlos hechos. Si quiere saber precios de módulos de baldas a medida para el interior de su armario vaya a productos o pinche aquí.
BARRA DE COLGAR
Todo armario debe llevar una barra donde poder colgar la ropa con perchas. La barra de colgar puede ser redonda u ovalada. Es recomendable que sea ovalada sobre todo si va a ser muy larga, ya que es mucho más resistente a la flexión. Para colocarla, sólo tendremos que atornillar los soportes laterales centrados a la mitad del lateral y a la altura deseada. Si es muy larga se puede colocar un soporte intermedio atornillado al techo (generalmente la balda del maletero).
DISTRIBUCIÓN INTERIOR
Aquí entran en juego la imaginación, el gusto y las necesidades de cada persona, pero se deben seguir unas normas generales para hacer una distribución lógica.
DIVISIONES VERTICALES
Las divisiones verticales se ponen para separar por huecos el armario y sobre todo para dar consistencia al maletero.
- Si el armario es de puertas correderas, lo primero será establecer divisiones verticales con tablero de 19 mm en los puntos donde se solapan las puertas atornillado desde arriba (desde la balda del maletero). La parte de abajo de la división normalmente se sujetará sola con los elementos puestos en el suelo (cajoneras, zapateros, etc), aunque también podemos atornillarla a estos elementos para mayor seguridad. Si no hubiese elementos en el suelo siempre se podrá sujetar con pequeñas escuadras atornilladas al suelo.
Es recomendable hacer tantas distribuciones individuales como puertas tenga el frente. Esto se hace para distribuir mejor el armario y tener un perfecto acceso a cada uno de los huecos creados, eliminando los puntos sin acceso (solape de puertas).
Lo mejor es poner un módulo de baldas a medida de modo que uno de sus laterales coincida con el solape de puertas y de paso sirva de sujeción de la balda del maletero.
- Si el armario es de puertas abatibles, la distribución puede ser general, aunque siempre es recomendable establecer alguna división vertical para dar consistencia al maletero. Éstas deben coincidir con las juntas de unión de las puertas.
DISTRIBUCIONES MÁS FRECUENTES DE LOS HUECOS
Las siguientes figuras indican algunas de las distribuciones más utilizadas en cada hueco del armario. Pueden hacerse como se indica a continuación para cada una de ellas y también con módulos de baldas a medida, simplificándose mucho el trabajo de esta forma.
1.- CAJONERA, ESTANTERÍA Y BARRA DE COLGAR. Es la distribución más frecuente y más lógica. Si el armario está forrado, fijaremos el lateral de la estantería desde la balda del maletero con dos tornillos de ensamble y las baldas irán sobre metopas previamente atornilladas en los laterales a las alturas deseadas. Si el armario no va forrado, lo mejor es construir una estantería a la medida y colocarla directamente. Después, sólo habrá que instalar la barra de colgar.
2.- CAJONERA Y BARRA DE COLGAR. Es también muy frecuente y el más sencillo de hacer. Sólo hay que colocar la barra de colgar.
3.- CAJONERA Y BALDAS. Si el armario va forrado sólo habrá que atornillar metopas en los laterales a las alturas deseadas y colocar las baldas. Si no va forrado, podemos optar entre hacer una estantería a medida y colocarla, o sujetar las baldas con listones a juego atornillados a los laterales y también al fondo si éstas son muy largas, para evitar que se comben.
4.- BALDAS ABAJO Y BARRA DE COLGAR. Igual procedimiento que el anterior, colocando posteriormente la barra de colgar.
5.- CAJONERA, ZAPATERO Y BARRA DE COLGAR. Es otra distribución frecuente y sencillísima de hacer. Sólo hay que colocar la barra de colgar.
6.- CAJONERA , BALDA ABAJO Y BARRA DE COLGAR. Esta distribución es útil cuando tenemos trajes largos que colgar. Puede también ir sin balda. Si el armario va forrado, pondremos dos metopas en el lateral y otras dos en la cajonera para sujetar la balda. Si no va forrado, podemos hacer una u invertida con tableros y colocarla directamente, o sujetar la balda con listones a juego atornillados a los lados. Por último colocar la barra de colgar.
7.- CAJONERA, VARIAS BALDAS ABAJO Y BARRA DE COLGAR. Si el armario va forrado atornillaremos metopas al lateral y a la cajonera y colocaremos las baldas. Si no va forrado, haremos una estantería a medida o sujetaremos las baldas con listones a juego atornillados a los lados. Después instalaremos la barra de colgar.
8.- TODO BALDAS. Igual procedimiento que la distribución 3.
RESULTADO
Con los consejos y un poco de habilidad podrá construirse su propio interior de armario totalmente adaptado a sus necesidades y a un precio incomparable. La imaginación es el mejor aliado para hacer un buen interior de armario.
El interior del armario de la foto está construido con tablero plastificado de roble entablillado aplicando las distribuciones 1 y 6. Para el frente de armario se optó por uno deslizante de espejo rematado con perfilería en roble plastificado.